El sol de primavera continúa brillando
pero fue velado por tu inusitada presencia,
recibí los primeros abrazos del viento,
su leve soplo enjugo en mi rostro las lágrimas
Oronda te presentaste en esta fiesta,
yo seguía escuchando la risa de los niños,
seguía embebido en el devenir de los días
y ahora esta inerte.
Cubriste su vida con tu derroido cendal
sus pupilas dilataste y cerraste sus ojos
decidiste llevarte su hálito y te acercaste a su boca,
le besaste y te maldigo
Ahora no soy más que un cataléptico
un ser hosco que busca calor
el soberano de un país de infelices
Estoy resuelto a poner fin a esta existencia miserable
Donde estés, acércate y regálame un beso
Es momento de reencontrarme con quien me alejaste,
Ya siento tu velo cayendo sobre mis ojos,
El sol de primavera continúa brillando.
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